Desde el 2 de agosto de 2026 se aplican en toda la UE las obligaciones de transparencia del Reglamento de Inteligencia Artificial. Traducido: si un asistente de IA atiende a tus clientes por teléfono o por chat, tiene que decirles que es una IA. Por eso, si has llamado últimamente a un negocio con IntelliVoice, habrás oído algo nuevo en el saludo: el agente se presenta como asistente virtual desde el primer segundo.
En este artículo te contamos qué dice la norma, qué pasa si no se cumple y qué hemos hecho nosotros para que tú, como cliente, no tengas que mover un dedo.
Qué es el Reglamento de IA
El Reglamento (UE) 2024/1689 —conocido como AI Act o RIA— es la primera ley integral de inteligencia artificial del mundo. Entró en vigor en agosto de 2024, pero se aplica por fases. La fase que nos toca a los negocios de servicios es la del artículo 50, que va de transparencia y se aplica desde el 2 de agosto de 2026.
No hace falta leerse el reglamento entero. Para un negocio que usa un asistente de IA para coger llamadas o responder mensajes, lo relevante cabe en tres frases:
- Si un sistema de IA interactúa directamente con personas, hay que informar a esas personas de que están hablando con una IA, salvo que sea evidente por el contexto.
- El aviso tiene que ser claro y perceptible, y llegar como muy tarde en la primera interacción. Esconderlo en los términos y condiciones no vale.
- Si el contenido lo genera una IA (audio, texto, imagen), también hay obligaciones de identificarlo como tal.
Qué pasa si no se cumple
Las multas por incumplir las obligaciones de transparencia llegan hasta los 15 millones de euros o el 3 % de la facturación anual global, lo que sea mayor. Para una PYME las sanciones se modulan, pero el riesgo real no es solo la multa: es la reclamación de un cliente que se sienta engañado por haber hablado con una máquina sin saberlo.
En España, la supervisión corre a cargo de la AESIA (Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial, con sede en A Coruña), y hay un proyecto de ley de gobernanza de la IA en el Congreso que aterriza el régimen sancionador a nuestro ordenamiento.
Qué hemos cambiado en IntelliVoice
Nos hemos adelantado. Desde ya, todos los agentes de IntelliVoice se identifican como asistente virtual en el saludo inicial, de forma obligatoria. No es una opción que puedas desactivar, y eso es deliberado: la norma no da margen, y nosotros tampoco queremos dárselo al riesgo.
En la práctica:
- El agente dice que es un asistente virtual al inicio de cada llamada, antes de entrar en materia.
- No tienes que configurar nada, ni firmar nada, ni actualizar nada. Ya está activo en todas las cuentas.
- El resto de la conversación sigue igual: coge el recado, responde dudas y te avisa por WhatsApp como siempre.
¿Espanta clientes que el bot diga que es un bot?
Es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta corta es no. La gente ya asume que muchos negocios usan asistentes automáticos; lo que genera rechazo no es hablar con una IA, es descubrir a mitad de llamada que te la habían colado como humana. Un saludo honesto pone las expectativas en su sitio: el cliente sabe que le van a coger el recado al momento, a cualquier hora, y que una persona le devolverá la llamada si hace falta.
Dicho sin humo: la transparencia no es solo una obligación legal. Es lo que ya hacía falta para que la automatización no queme la confianza de tus clientes.
Lo que tienes que hacer tú
Si usas IntelliVoice: nada. Ya cumples esta parte del reglamento.
Si usas otro sistema de IA que hable con tus clientes —un chatbot en la web, un contestador con voz sintética, respuestas automáticas por WhatsApp—, comprueba dos cosas: que avisa de que es una IA en la primera interacción, y que el aviso se oye o se lee de verdad, no está enterrado en un aviso legal. Si tu proveedor no te lo garantiza por escrito, pregúntale por qué.
